Tú que caminas

 




                                                En las aguas turbulentas de la vida, Tú Señor 
                                               eres el ancla que calma las tempestades del alma.


Tú que caminas sobre la mar,
calmas el viento y la tempestad.
Cubres la tierra con tu poder,
cantan los cielos tu majestad.

Rugen las tormentas, 
braman vendavales,
mas Tú Señor, nos salvarás.
Firme está la roca 
que en Ti se apoya,
a nuestro lado 
siempre estarás.

Tuya es la fuerza, tuyo el poder,
nuestro el deseo y el caminar.
Tu gran amor nos va a socorrer
en nuestra frágil debilidad










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